« Impulsamos la igualdad, el empoderamiento y el ejercicio de derechos con mujeres y juventudes en Bolivia »
29 de abril de 2026
La Escuela de Liderazgo Transformador 2.0 concluyó con éxito su ciclo de formación, logrando consolidar un espacio de actualización crítica para las juventudes que buscan incidir en sus territorios. Durante el desarrollo del programa, se profundizó en la comprensión del liderazgo desde una perspectiva horizontal, cuestionando las estructuras del adultocentrismo y analizando la relación entre el poder y la participación juvenil real. El enfoque principal fue fortalecer al joven como un actor político y social capaz de ejercer un liderazgo ético, manteniendo siempre la coherencia entre el discurso y la práctica cotidiana.
.
El fortalecimiento de las habilidades socioemocionales ocupó un lugar central en la formación, reconociendo que la gestión del estrés y el autocuidado son pilares fundamentales para la sostenibilidad de cualquier liderazgo comunitario. A través de dinámicas de role-play y simulaciones de conflictos organizativos, las y los participantes adquirieron herramientas prácticas para la resolución no violenta de problemas. Además, se integró de manera transversal la perspectiva de género, permitiendo a los líderes identificar y transformar las desigualdades en sus propios entornos de incidencia.
.
La transición de la teoría a la práctica se materializó mediante el diseño de iniciativas transformadoras con propósito social. Los asistentes desarrollaron capacidades para identificar problemáticas locales, analizar sus causas y definir objetivos estratégicos claros. Mediante el uso de herramientas de diseño simplificado, se estructuraron acciones concretas y se identificaron los aliados y recursos mínimos necesarios para garantizar el impacto y la sostenibilidad de sus propuestas. Esta etapa permitió que las ideas creativas de la juventud se transformaran en proyectos viables con mirada comunitaria.
.
Finalmente, el programa cerró con un laboratorio de liderazgo presencial, donde la experiencia vivencial permitió consolidar los lazos entre los participantes. En esta sesión de cierre, se presentaron iniciativas mediante formatos de pitch y se estableció un círculo de compromisos colectivos para el futuro. La construcción de esta red de liderazgo no solo marcó el fin de las sesiones, sino el inicio de una comunidad de apoyo mutuo donde las juventudes están preparadas para transformar su entorno mediante la acción colaborativa y el compromiso social.